LA VIDA DE LOS OTROS
Y al encenderse la luz nadie se ha movido, y alguien, unas butacas detrás mía, ha empezado a aplaudir y la gente le ha secundado.
Hacía tiempo que no me gustaba tanto algo.
Me quedo cuando ella le pide que le abrace fuerte, y al final de la película el cartero pasa delante de la librería, y tu sentada en la butaca no puedes esperar las décimas de segundo que tarda el en aparecer otra vez en la pantalla. (No destripo nada para que vayais a verla).
A todos los héroes anónimos que no tienen ni calle, ni plaza ni nada que les recuerde GRACIAS.
La vida de los otros
Florian Henckel-Donnersmarck

1 comentarios:
El domingo quise ir a verla y aunque llegué una hora antes al cine, y a pesar de que era la versión original en alemán, no había ya entradas. Habrá que comprarlas por internet para ir este finde...
Muacs :)
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio