Y empieza la cuenta atrás para las vacaciones...
Los junios siempre son raros, siempre tengo ganas de que lleguen y luego no se... raros... y este año no ha sido distinto, pero ya solo pienso en las vacaciones y en las mil cosas que quiero hacer.
Y no me canso de dar gracias a mis amigos por estar siempre ahí, por acogerme, por escucharme quitando importancia, por buscar el lado positivo, por pedirme que esté tranquila que el tiempo termina por calmar todo, por arroparme...
Y estuve en el Thyssen Bornemisza viendo la exposición de Miró (no le vi la gracia la verdad) y la de Arikha (que me fascinó). Dicen de el que es un superviviente. Escapó de un campo de concentración gracias a sus pinturas, y no me extraña. Los retratos no te dejan indiferente, tienen algo de inquietante. Tiene una serie de cuadros de instantes cotidianos del día a día que me encantaron. Esta cuchara, un despertador al lado de una camisa, un cajón de tubos de pintura... y es que cada día estoy más convencida que la belleza está en las cosas cotidianas.
Y a finales del año seré doblemente tía de un pecoso y de una Heidi. Así que como le promití a AliceEbn he tricotado el primer par de patucos para su nieto Leo. La próxima semana los extrenará. Ahora tengo a mi madre y a sus amigas que les traduzca el patrón, no si ya les he dicho... ¿veis como el saber idiomas tiene su ventaja? ¿seré bilungue en punto? -- chulos estos patucos modernos... ;0)

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