Vacaciones I
Desayunos de café y mangos en Bijilo
con mis chicos Erasmus,
pájaros azul eléctrico que piquetean la ventana,
chorrito en la ducha, y antimosquitos que
escuece por todo el cuerpo,
Ibrahim con su mirada caída que no abre la puerta,
mercado con collares de mil colores, pescado con mil o dos mil moscas, pasaportes de madera
y telas alegres de gustos dispares,
baño en aguas turbias y el niño sin lentillas que
ve todas las medusas,
paseos al atardecer por playas de arena negra veteada y con baobabs imponentes, Julbrew en the Sailors, café con hielo en una hamaca mientras que veíamos jugar al futbol y goles en porterías ridículamente pequeñas,
monos graciosos, cocodrilos atontados, tortugas que comen mangos, buitres feos, hienas con cara de mala leche y cangrejines minúsculos que huyen,
paseo en cayuco por los manglares, cerveza en un embarcadero gris y rojo y el fondo verde tupido,
lluvias torrenciales por la noche, caminos inundados de charcos y ranas enanas que no paran de croar,
cenas agradables con la colonia española, cerveza hablando de turbinas, golpes de estado y de Las Palmas,
de camino al aeropuerto tristeza por irme,
el niñopamp hasta el final con nosotros,
avión de Spanair que despega,
adiós Gambia.
En Madrid, mi casa, mis cosas, mi gente, mi mundo, el lugar donde siempre me es agradable volver.
con mis chicos Erasmus,
pájaros azul eléctrico que piquetean la ventana,
chorrito en la ducha, y antimosquitos que
escuece por todo el cuerpo,
Ibrahim con su mirada caída que no abre la puerta,
mercado con collares de mil colores, pescado con mil o dos mil moscas, pasaportes de madera
y telas alegres de gustos dispares,
baño en aguas turbias y el niño sin lentillas que
ve todas las medusas,
paseos al atardecer por playas de arena negra veteada y con baobabs imponentes, Julbrew en the Sailors, café con hielo en una hamaca mientras que veíamos jugar al futbol y goles en porterías ridículamente pequeñas,
monos graciosos, cocodrilos atontados, tortugas que comen mangos, buitres feos, hienas con cara de mala leche y cangrejines minúsculos que huyen,
paseo en cayuco por los manglares, cerveza en un embarcadero gris y rojo y el fondo verde tupido,
lluvias torrenciales por la noche, caminos inundados de charcos y ranas enanas que no paran de croar,
cenas agradables con la colonia española, cerveza hablando de turbinas, golpes de estado y de Las Palmas,
de camino al aeropuerto tristeza por irme,
el niñopamp hasta el final con nosotros,
avión de Spanair que despega,
adiós Gambia.
En Madrid, mi casa, mis cosas, mi gente, mi mundo, el lugar donde siempre me es agradable volver.
"Ser la misma en otro lugar, lo cambia todo"
Las princesas olvidas o desconocidas
P. Lechermeier
